¡Cómo no! Frank Sinatra, por supuesto. Un símbolo de Nueva York.
Cine. Nueva York. Director. Manhattan. No, no estamos jugando a "Password" pero podría serlo. Es fácil. Hablando de cine podríamos hablar de centenares de películas a lo largo de la historia, sin embargo, hoy en día el director más asociado a Nueva York, y más concretamente a Manhattan, no es otro que Woody Allen... Esta escena es de "Misterioso asesinato en Manhattan".
Si pensamos en arte, un claro ejemplo sería un apellido que en Bilbao nos resulta de sobra conocido: Guggenheim. Allí surgió su primer museo, un símbolo del arte moderno.
Y así podríamos seguir con muchas ramas de las artes y las ciencias. Así que... ¿a quién no le apetece visitar Nueva York?
Estando a casi 7h de coche, Jontxu y yo casi ni lo pensamos: vamos a Nueva York.
Dejamos Montreal con un sol de justicia y nos encaminamos pronto en esa tarde de viernes hacia la frontera con EEUU. Otra vez. ¿Cómo será esta vez? Tengo aún visado de turista, así que no espero mayores complicaciones. No. Error. Bobo.
Efectivamente. Nos hacen bajar del coche, entregarles las llaves y nos llevan a un edificio donde nos van a hacer preguntas. Ya estamos de nuevo. La amabilidad creo que es uno de los requisitos indispensables para ese trabajo. Eso, y hablar un inglés ininteligible. Esos dos aspectos hacen que surjan los nervios en mí y mi compresión de su idioma iba empeorando por momentos. ¿Has sido detenido alguna vez? No. ¿Seguro? Claro. ¿Has recibido el indulto del Gobierno de Canadá? No, porque no he tenido ningún problema. Empezamos bien, verdad. A todo esto, Jontxu con cara de póker y me cuesta poco leer su mente: "¿tú como lo ves, Javitxu?". Ufff... mal. El momento culminante, ese en el cual Jon pudo formar parte por unos instantes del club de milikitos, fue cuando el policía nos pide volver a meter las carteras de nuevo en nuestros bolsillos y dijo algo así como "put your wallets back". Algo así. Yo sólo entendí las palabras "put" y "back". Jon no entendió ninguna y me miraba esperando qué hacer. Entendiendo esas 2 palabras únicamente hice lo que cualquier milikito haría: comenzar a girarme lentamente dándole la espalda al policía (y Jon imitándome) hasta que le dimos le espalda... Podéis reiros, sí. Nosotros lo hacemos al recordarlo. ¿Qué esperábamos haciendo eso? ¿El sonido de un guante de látex?... Yo creo que incluso se rió algo después de medio gritarnos que metiéramos las carteras en los bolsillos. "Lucky day, guys". Esas fueron sus palabras para dejarnos marchar.
Conclusión. Se quitan las ganas de pasar la frontera y cruzar al país vecino. Sientes que no eres nada, que pueden hacer contigo lo que quieran y no miento si digo que en todo el fin de semana tuve cierta sensación de estar en una jaula de la que sólo podría salir si alguien abre la puerta. "Yankis". Nuew York. Ombligo del mundo.
Tratando de olvidar el mal trago seguimos rumbo a New York City por las carreteras del estado de Nueva York y las interminables hileras de árboles sólo interrumpidas por la súbita aparición de algún lago espectacular.
(vaya carro tenemos, ¿eh?)
Después de un alto en el camino para comer una rica tortillita de patata, ver a una mujer curiosa a la que "bautizamos" como la madre de Seibutis en el "piticar" y hacer un poco el bobo nos acercamos por fin a la Gran Manzana.
Son ratos de agradable charla que se ve interrumpida precisamente por NY. Llegamos. Anochece. La carretera requiere nuestra máxima antención. Hay 7 carriles y dos desvíos diferentes. "Jontxu, me he colado. Tengo que cruzarme como sea todos los carriles y tomar ese desvío... Ufff... que la lío, que la lío... Bah, tiramos por aquí, que igual también vamos bien". Efectivamente, acertamos. Era el peaje para atravesar el puente de George Washington, que une la ciudad de Nueva York con Nueva Jersey (¿a alguien le suena de algo Bruce Springsteen?).
Y fue aquí donde comenzamos a quedarnos sin palabras. Cruzar el puente de noche fue algo espectacular. Llegar a Manhattan de noche en coche, indescriptible. Quizás pueda parecer una tontería pero nosotros no lo olvidaremos.
Encontramos bien la 95th, donde estaba nuestro hostal, dejamos el coche "bien aparcado" y nos dirigimos a una de las zonas más emblemáticas de Nueya York. ¿Qué mejor lugar para tener la primera impresión y además de noche?






Javitxuuu!!!!
ResponderEliminarPero tu seguro que has ido a Montreal a currar??? Que envidia.... que fotos mas chulas.
Nos tienes que contar en directo la anecdota de entrada a New York.... menudos dos...je,je.
Cuando vuelves?? aunque visto lo visto, para mi que no quieres volver....
Un besote muy fuerte!!!!
"bien aparcado" dice.....espero que de verdad hayas pagado la multa que el "piticar" esta a mi nombre....je je.
ResponderEliminarMe imagino vustras caras......guantes de latex...
Tenemos pendientes unos nachos en Saint-Denis