martes, 22 de marzo de 2011

Go Habs Go!


A veces aprovechas ocasiones especiales para buscar actividades especiales, y eso es lo que hice con la visita de Carlos: ir a ver un partido de los Montreal Canadiens.

Presenciar un partido de hockey hielo en directo no estaba ya en el “debe”, pero sí lo estaba un partido en el Centre Bell de Montreal, la “casa” de los Canadiens, de los Habs.

Hace tiempo os contaba que ya me siento un “hab” más, y realmente sigo con cierto interés sus partidos. No, no llega (y nunca lo haría) al sentimiento por mi querido Athletic, no. Hay cosas que se llevan en la sangre cuando uno nace…

Costó conseguir las entradas y hubo que llegar a un regateo a pie de pabellón, pero allí estábamos finalmente (Carlos, Oskar y yo) tomando una cerveza (carísima, por cierto) para ver el partido contra Buffalo. ¡Por fin estaba en el Centre Bell!


El pabellón por dentro


La pista



¿Por qué es tan popular este deporte? Os preguntaréis muchos. Para empezar, este deporte surgió en Montreal allá por 1875, y en 1877 alumnos de la universidad de McGill redactaron las primeras reglas, y fundaron el primer equipo. En Europa los primeros equipos se formaron, curiosamente, en Oxford y Cambridge y no en Rusia, Suecia, Finlandia...


Para situarnos un poco en cuanto al reglamento, la pista es de la siguiente manera:






¿Con qué se juega? Muchos diréis que con un disco. Sí, es verdad, pero ese disco se llama puck. Y cuando éste está en juego lo disputan 5 jugadores de campo por equipo, más los porteros. Una curiosidad de este deporte son los cambios, que se pueden realizar de manera ilimitada y sin interrumpir el juego.


El juego en sí es muy dinámico y los 3 periodos de 20 minutos por partido pasan muy rápido. Es espectacular ver las frenadas y cambios de ritmo sobre el hielo. Hay fueras de juego, faltas, mucha táctica...


¿Y las peleas? Efectivamente, este deporte fuera de estas fronteras es conocido en muchos sitios por las peleas que se protagonizan. Una pena, porque el deporte tiene mucho más que ofrecer. Está permitido el contacto, el cuerpo a cuerpo para arrebatar el puck al contrario, pero nunca con los brazos ni con el stick (el palo). Cuando hay una pelea (muchas veces las buscan) los jugadores deben quitarse las protecciones y las reglas son como el boxeo. Cuando uno de los 2 cae al suelo se para la pelea y ambos jugadores son sancionados. Me cuenta la gente de aquí que a veces se usan las peleas para proteger a los mejores jugadores de cada equipo frente a gente que intenta "buscarles las cosquillas". A mí, y que me perdonen los que opinan diferente, me parece algo fuera de lugar y totalmente ajeno al fair play. Es más, la NHL es el único campeonato en el que se permite.


Al comienzo del partido hay algo sorprendente, y es que tocan los himnos de EEUU y Canadá, ya que la liga (NHL) la forman equipos de ambos países. ¡Comienza el espectáculo!






Banquillo de los Habs

Partido de niños en el descanso

Video marcador

Oskar, Carlos y yo en uno de los descansos


Al comienzo del partido hay algo sorprendente, y es que tocan los himnos de EEUU y Canadá, ya que la liga (NHL) la forman equipos de ambos países.

El partido comenzó con la apariencia de ser sencillo ya que Buffalo apenas llegaba a las inmediaciones de la portería defendida por Price. Así, los Canadiens se adelantaron con 2-0 en el marcador.



Pero... el partido es muy largo y terminamos empatando. Como no puede haber empates se llegó a la prórroga. Para hacerla más interesante se da un hecho curioso: cada equipo debe jugar con 1 jugador menos de campo. Así se generan más espacios.

Aun así el partido continuó con el mismo resultado y éste se tuvo que decidir en los penalties. ¡Qué nervios!




Uno de los penalties


Alguno quizás habrá pensado si sigo siendo gafe con los equipos locales aquí en Norteamérica. Sí... Al final ganó Buffalo y una vez no pude presenciar una victoria local.


Aun así pasé una tarde estupenda, en buena compañía y disfrutando de un deporte del que seguiré disfrutando.


Go Habs Go!

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