martes, 24 de enero de 2012

El que faltaba



1, 2, 3, … 4, son cuatro. ¿Qué? Los Trotamúsicos, Los Mosqueteros (3+1), los partidos que le quedan al Athletic para levantar la Copa… Sí, todo lo anterior es cierto pero me refiero a las principales ligas deportivas de EEUU. Es decir, las major leagues:

NBA (baloncesto), NHL (hockey sobre hielo), MLB (béisbol) y NFL (fútbol americano).

De esas cuatro, sólo me faltaba una de ellas por disfrutar en directo: el football (fútbol americano). Curioso, por cierto, que lo llamen así cuando no se usa prácticamente el pie (foot en inglés para quienes no lo sepan). Un deporte que todos comparamos con el rugby pero con el que guarda muchas diferencias. Reconozco que en un principio no me atraía demasiado y poco a poco lo fui entendiendo y disfrutando durante mi estancia en Wichita, época en la que me hice “fan” de los Green Bay Packers. Así que… ¿dónde puedo ir a ver un partido de NFL? En Canadá, no, ya que es el único deporte de las grandes ligas en el que no participa ningún equipo canadiense. ¿Boston? ¿Por qué no?

Realmente se juntaron varios factores para organizar el plan in extremis, y es que la época (Diciembre) estaba siendo muy dura por diversas cosas. Salir fuera del entorno y desconectar está bien y a veces es más que necesario. Una buena decisión, ya que puedo decir ahora que fue uno de los momentos que destacaría del 2011. Me acompañó Carlos y disfrutamos del fin de semana un montón.

¿Qué equipo juega en Boston? Pregunta de examen. Es uno de los mejores de la liga: New England Patriots. Además, cuentan con uno de los jugadores más mediáticos de la liga… y conocido en medio mundo. El motivo no es su persona, al menos eso creo yo, sino con quién está casado: la top model Giselle Bundchen. Hablamos de Tom Brady, es decir, Barbie y Ken. Pero el tío es bueno, ¿eh? Uno de los mejores quaterbacks.






He aquí otra palabra clave en este deporte: quaterback. De esta manera se denomina al jugador en torno al que orbita todo el juego. Son los mejores pagados en general y deben reunir unas cualidades nada fáciles. Dicho de una manera sencilla, reciben el balón y tienen que lanzarlo a otro jugador para que corra. Vaya tontería, ¿verdad? No lo es tanto cuando ves correr hacia ti unas moles de ciento y pico kilos, con cara de pocos amigos y con el único propósito de derribarte de la manera que sea. Así, deben organizar la jugada según las indicaciones de los entrenadores, mandar en el campo, recibir el balón y en un instante decidir dónde lanzarlo o correr, siempre con el propósito de avanzar y nunca perderlo. Viendo este vídeo del partido de la semana pasada, nos podemos hacer una idea y se ve que Tommy Brady es bueno...





El día amanecía nublado pero, afortunadamente, el invierno ha comenzado más tarde que otros años y no había rastro de nieve o temperaturas negativas en pleno mes de diciembre. Nos acercábamos rodeados de una marea “azulona” al estadio sin saber dónde aparcar. Aparecían ante nosotros improvisados parkings con diferente precio, aumentando éste según nos aproximábamos al Gillette Stadium

Vista del Gillette Stadium antes de comenzar el partido

Y aquí debo pararme para hablar de una efeméride. En este estadio, situado en Foxborough (a unos 35km de Boston) y con capacidad para más de 68.000 espectadores, fue testigo de excepción de un incidente que más de uno recordará y que ha pasado a la historia... del fútbol. Sí, de "nuestro" fútbol. Corría el año 1994, Mundial de EEUU, cuartos de final... España-Italia. Sí, ocurrió en este estadio lo que ya muchos habéis adivinado...







Volviendo a este otro fútbol y lo que comentaba del parking, lo más curioso no es el parking en sí sino la que se prepara ahí. Es otra cosa que desconocía y que debe ser muy habitual en EEUU: el tailgate party.

Se ha convertido en un evento social y consiste básicamente en algo que sabemos hacer muy bien: comer y beber. Concretamente, beber alcohol y preparar barbacoas en torno al coche, aparcados en parkings próximos al estadio en cuestión desde horas antes al partido.







Yo no lo sabía y me resultó curioso, más aún teniendo en cuenta que en Estados Unidos no se puede beber alcohol en la calle, con la excepción de Las Vegas y el Barrio Francés de Nueva Orleans (que yo sepa... y que alguien me corrija por favor si estoy equivocado). Así que aparcan sus coches tamaño "utilitario", abren los maleteros, sacan la barbacoa, neveras,   equipos de música conectados con pinzas a la batería del coche, ... y lo dicho, ¡a comer y beber!


Se acerca la hora del partido y menos mal que fuimos con tiempo suficiente, ya que había cantidad de gente, colas... en fin, lo típico en un evento que congrega a tantas personas. 







¡Comienza el espectáculo! El rival son los Indianápolis Colts, equipo de otro de los grandes quaterbacks de la competición: Peyton Manning. A priori, por tanto, nos deparaba un gran espectáculo con la incógnita de si esta vez, por fin, vería ganar a un equipo local en Norteamérica. Pero... el Sr. Manning estaba lesionado y el duelo resultó ser un poco descafeinado. Los Patriots están en un gran momento, y los Colts sin su principal jugador pierden muchos enteros.






New England Patriots visten de azul e Indianápolis Colts, de blanco


Aún así, el espectáculo del deporte en sí, sumado a todo lo que hay alrededor hace que el tiempo pase volando. A pesar de ser un deporte de continuas interrupciones para comenzar cada nueva jugada, el ritmo resulta ser bastante dinámico.




Y si no lo es, para ello hay entretenimientos alternativos, como comer (comida ¨saludable", por supuesto), beber (cerveza aguada, por supuesto) o... mirar con cara de bobo a las animadoras...




Así que entre jugadas espectaculares, dudas sobre algunas de las reglas, alguna cervecita y demás, pasaron los minutos mientras éramos testigos del aumento en la puntuación de los locales... ¿por fin iba a ver ganas a un equipo local?




¡¡¡Sí!!! ¡Por fin! Ganaron los New England Patriots con claridad, así que por fin pude quitarme la espinita. Además, el encuentro fue divertido y lo pudimos disfrutar. Quizás además me he convertido en talismán, porque ya se sabe qué dos equipos disputarán la gran final, la Super Bowl: New York Giants y... ¡New England Patriots! No estarán los actuales campeones defendiendo el título, mis queridos Green Bay Packers, así que mi apoyo irá con Brady y compañía.




Comienza a caer la noche, lo hemos pasado muy bien, con un bonito ambiente, pero nos esperan unas horas de coche rumbo a Montreal. Eso sí, la mueca de cansancio del viaje de ida se había transformado en una sonrisa en el camino de vuelta.






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