jueves, 23 de diciembre de 2010

Reviviendo Falcon Crest

¿Quién no recuerda esta pegadiza música? ¿O estos célebres personajes? Pasan los años y sólo con el mero hecho de escuchar la música nos sentimos transportados a años atrás cuando imaginábamos cómo sería en la realidad California y sus viñedos.




¿Qué mala era Angela Channing, verdad? La serie data de los años 80, es decir, contemporánea de Dallas, Dinastía, Santa Bárbara... Curiosamente, Falcon Crest fue la que menos éxito tuvo en USA y sin embargo ocurrió todo lo contrario en Europa, especialmente en España, donde fue muy famosa y acumuló un gran éxito.

Y regresando al siglo XXI es hora de conocer estas cálidas tierras californianas. Amaneció el día totalmente soleado y así continuó; unas condiciones perfectas para visitar viñedos y hacer algunas catas de vino y champán. Para situarnos, la visita la hicimos a los valles de Sonoma y Napa. En el siguiente mapa se ve la distancia entre Petaluma (donde estábamos durmiendo) y los citados valles. Todo ello, al norte de San Francisco.


Si una persona decide visitarlo por su cuenta sin manejar información de alguien que conozca la zona, puede ser una auténtica locura. Es increíble la cantidad de bodegas que se pueden visitar. Si no lo creéis, mirad el mapa de bodegas de Sonoma...


Así que empezamos por el pueblo de Sonoma, pueblo fundado en 1823 por los frailes franciscanos. Aquí fue donde se fraguó la conocida como "Rebelión de la Bandera del Oso", que reclamaba la independencia de la Alta California respecto de México. El 14 de Junio de 1846 se proclamó la República de California y se izó la bandera del oso en la plaza de Sonoma. 


Fue la capital de la República de California hasta que ésta se anexionó a los Estados Unidos ese mismo año. La capital de California ha pasado por varias ciudades y hoy en día es Sacramento.

Misión San Francisco Solano (Sonoma)
Nuestro periplo por las bodegas lo comenzamos por la bodega de Ledson, sin embargo no nos decidimos a catar su "caldo".


Isra, Amaia y Nere frente a la entrada de la bodega
En nuestra siguiente parada, en cambio, probamos varios de sus champanes. ¿Dónde? En "Gloria Ferrer". Por el nombre habréis adivinado su origen catalán. Nos gustó mucho el lugar, su entorno y la posibilidad de hacer un picnic allí mismo. En un momento de descuido Isra se nos perdió y apareció con un bote de piquillos, una baguete... en fin, un grandísima sorpresa y con ello nos pusimos manos a la obra con el picnic.

Champán en Gloria Ferrer


Viñedos de Gloria Ferrer
Y seguido, hicimos un alto en el camino en "The Olive Press" para catar diferentes tipos de aceites y ya de paso, ver la colección de coches antiguos allí expuestos.




El camino debe continuar y esta vez nos adentramos en el Valle de Napa, no sin antes probar posible mobiliario para mi casa y estirarse un poco...




Costó moverme de allí pero finalmente lo consiguieron. Let's go to Napa!




Nuevamente la oferta de bodegas es impresionante, así que nos dejamos guiar, claro. Y para no mezclar, continuamos con champán, esta vez, en "Domaine Carneros", bodega de origen francés.

Con Amaia y Nere en Domaine Carneros

Comprobando la calidad de la materia prima
Ya es hora de catar algo de vino, ¿no creéis? Pues eso es lo que hicimos en nuestra siguiente parada: "Robert Mondavi". El nombre de esta bodega no sé si es el correcto, así que Isra, por favor, corrígelo si no es así...



Mejor no traduzco... 
Es una pena que las bodegas no tengan un horario de apertura "español", así que hay que darse prisa para que no cierren. La siguiente que visitamos era impresionante porque era un castillo cuyo propietario ha ido construyendo con todos los caprichos existentes.





Con la ilusión de encontrar abierta una última bodega que teníamos pendiente emprendimos el camino, con la compañía de Mecano (ese momento Mecano en Napa es inolvidable) y la música de Falcon Crest en el móvil de Amaia, pero... estaba cerrada. Una lástima porque hubiéramos continuado un rato más nuestra visita.


Después de un día sin parar nuestro estómago empieza a dar gritos, así que nos parece buena la idea de Isra de comida mexicana en un sitio muy familiar. Gran idea. Lo echo de menos. Los tacos y las quesadillas de Chunkys son de lo más recomendable.

Para terminar el día, y ya con el estómago lleno, qué mejor manera para poner el broche de lujo que una vista espectacular y privilegiada...

Golden Gate de noche... y sin niebla

Foto recuerdo (hacía frío, sí)

No hay comentarios:

Publicar un comentario